Bonitos “palabros” reales

nakhur del idioma persa. Un camello que no dará leche salvo que se le cosquillee encima del labio superior.
areodjarekput del Inuit. Intercambiar esposas sólo durante unos pocos días.
cigerci del turco. Vendedor de pulmones e hígados.
seigneur-terrasse del francés. Persona que pasa mucho tiempo en un bar pero gastando poco dinero
Torschlusspanik del alemán. Miedo a perder oportunidades a medida que se va envejeciendo (a menudo se aplica al miedo de las mujeres a que se les pase la edad de poder tener hijos).
pana po’o del hawaiano. Rascarse la cabeza para intentar recordar algo.
Schadenfreude del alemán. El malvado sentimiento de placer al ver a alguien – que no nos gusta – caer en desgracia.
Ohrwurm del alemán. Música que se te mete en la cabeza en contra de tu voluntad y que no te la puedes quitar de encima. (literalmente gusano de la oreja).
Tingo del idioma de la Isla de Pascua. Ir tomando prestadas las cosas de casa de un amigo, una por una, hasta que no queda nada más.
El idioma albanés tiene 27 palabras para diferentes tipos de bigote.
El arcoiris tiene siete colores, pero en el idioma Shona de Zimbabwe sólo tiene cuatro y en el Basa de Liberia sólo existen las palabras “ziza” (para el rojo, naranja y amarillo) y “hui” (para el verde, azul y violeta).

neko-neko de Indonesia. El que tiene una idea creativa que sólo hace que las cosas se pongan peor.
skeinkjari de las Islas Feroe. El hombre que va entre los invitados a una boda, ofreciéndoles bebidas alcohólicas.
koro del japonés. El miedo histérico a que el propio pene se esté hundiendo – y desapareciendo – dentro del cuerpo.

Del libro In other Words escrito por C.J.Moore, una bella selección de palabras para sensaciones:

yoko meshi del japonés. La sensación de estrés que produce tener que hablar en una lengua extranjera.
saudade del portugués. La sensación de pena y el recuerdo de algo que se ha perdido, que nos es lejano, pero que tal vez alguna vez volvamos a recuperar en un futuro. Una especie de placer morboso en la adversidad.
litost del checo. Usada por Milan Kundera, se define como “una sensación de tormento creada por la visión repentina de la propia miseria.”
razbliuto del ruso. La melancolía por haber perdido un amor. El sentimiento que se tiene hacia una persona que se quería pero por la que ya no se siente lo mismo.
lagom del sueco. Un estado intermedio entre los extremos; ni mucho ni demasiado poco, simplemente la cantidad justa.

mamihlapinatapei del idioma indígena de la Tierra de Fuego. Un expresivo y lleno de significado silencio.

igunaujannguaq del idioma inuit. Literalmente, morsa muerta congelada, es el nombre de un juego en que uno de los participantes tiene que quedarse totalmente quieto mientras pasa a través de un aro.
sunasorpok del idioma inuit. Comerse las sobras de la comida de otra persona.
kejeblos de Indonesia. Caerse accidentalmente por un agujero.
desortijarse del castellano del Caribe. Devolver el anillo de compromiso.

mencomot de Indonesia. Gente que roba objetos de poco valor para divertirse.
karoshi del japonés. Muerte causada por el sobreesfuerzo en el trabajo.
pu’ukaula del hawaiano. Usar la propia esposa como garantía de una apuesta.

katahara itai del japonés. Reír hasta que te duela la barriga.
gigi rongak del malayo. El espacio que hay entre los dientes.
bakku-shan del japonés. Una chica que parece atractiva vista desde espaldas pero que no lo es cuando se la ve de frente.
Kummerspeck del alemán. El sobrepeso que se gana cuando se come de más por problemas emocionales.
Backpfeifengesicht del alemán. Una cara que está pidiendo a gritos llevarse una buena bofetada.
uitwaaien del holandés. Salir a pasear cuando hace viento, por diversión.
koshatnik del ruso. Tratante de gatos perdidos.
aviador del castellano de Centroamérica. Un funcionario del gobierno al que sólo se le ve en su puesto de trabajo el día que se cobra.
Vori Vori de Fidji. Hombre casado que regularmente es infiel a su(s) esposa(s).

age-otori del japonés. Tener peor aspecto después de un corte de pelo.
iktsuarpok del idioma inuit. Salir fuera frecuentemente para ver si alguien viene.
Scheissenbedauern del alemán. La molestia que se siente cuando uno se da cuenta de que las cosas no eran tan malas como uno había esperado en un principio.
dozvonit’sya del ruso. El tiempo que se espera desde que se llama a la puerta hasta que te abren.

http://www.themeaningoftingo.com/

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